lunes, 15 de octubre de 2012

La estratificación social

Mientras que las componentes afectivas y cognitivas de la actitud característica permiten describir aceptablemente el comportamiento social de todo individuo, las componentes (o clases) asociadas a la estratificación social permiten describir aceptablemente a toda sociedad. Al igual que la elección de una de las componentes de la actitud característica implica una escala de valores previamente adoptada por un individuo, la formación de cierta estratificación social implica una previa adopción de cierta escala de valores por parte de la sociedad. Bernard Barber escribió:

“Las sociedades humanas se diferencian de las sociedades animales en un aspecto importante: aun la más sencilla de las sociedades humanas conocidas está mucho más diferenciada internamente que la más complicada de las sociedades animales”. “La consecuencia de la interacción entre diferenciación y valoración en la sociedad es un sistema de estratificación social, una estructura de desigualdades regularizadas en la que los hombres son situados más arriba o más abajo, de acuerdo con el valor que se concede a sus varios papeles y actividades sociales. Puede decirse que esta estructura consta de cierto número de clases sociales, o grupos de individuos relativamente iguales”.

En psicología social se considera a las ideas predominantes como la principal causa de la acción individual. Tales ideas influirán en el resto de la sociedad, de ahí que también ese resto influirá sobre cada uno de nosotros, por lo que la estratificación social quedará vinculada a las ideas predominantes en los individuos que componen el grupo social. Kimball Young escribió: “La psicología social estudia la interacción recíproca entre las personas y los efectos que esta interacción ejerce sobre los pensamientos, sentimientos, emociones y hábitos del individuo. Como campo de investigación, la psicología social tiene sus raíces en la psicología y en la sociología, pero la historia, la ciencia política, la economía y la filosofía han contribuido mucho al estudio de la interacción humana” (De “Psicología social”-Editorial Paidós-Buenos Aires 1963).

La palabra estratificación nos da la idea de una clasificación de la sociedad en forma de capas superpuestas en sentido vertical. Anthony Giddens escribió: “La estratificación puede definirse como las desigualdades estructurales que existen entre diferentes grupos de individuos. Resulta útil ver este concepto como los estratos geológicos de las rocas sobre la superficie de la Tierra y pensar que las sociedades están compuestas por «estratos» jerarquizados, con los más favorecidos en la cima y los menos privilegiados más cerca de la base” (De “Sociología”-Alianza Editorial SA-Madrid 1999).

Como ejemplo podemos considerar las ideas que podía tener un habitante típico de la antigua Atenas. El “griego perfecto” podría responder, en una encuesta supuesta, respecto de los esclavos, la religión, la guerra y la ley, respectivamente, de la siguiente forma: “Nuestro país no podría sobrevivir sin emplear esclavos para el trabajo. La captura de los fugitivos redunda en beneficio común”. “Los griegos deben mostrar un gran respeto a los dioses y ofrecerles sacrificios. De lo contrario éstos, enojados, pueden castigar a toda la ciudad”. “Las ciudades-estado necesitan que sus habitantes las protejan en tiempos de guerra y todos los hombres jóvenes han de saber luchar”. “Si nuestros ciudadanos tienen disputas entre ellos, la ciudad se convierte inmediatamente en un blanco fácil para los enemigos. Cualquier enfrentamiento debe solucionarse ante los tribunales, donde todos los ciudadanos tienen derecho a votar y a opinar sobre el caso”.

Por otra parte, respecto de Esparta, la ciudad rival de Atenas, se dice lo siguiente: “Dolor, frío, hambre y sufrimiento son los calificativos que mejor describen la vida en Esparta. Los habitantes de este reino tienen el firme convencimiento de que las comodidades de la vida convierten al hombre en un cobarde perezoso”. “Es bien sabido que los espartanos son los mejores luchadores de Grecia. Imaginad pues la mezcla de sentimientos que me embargaba mientras me dirigía hacia este reino del sur. El lugar es bastante acogedor, pero la comida es horrible”. “Ni que decir tiene que la lucha es importante para todos los griegos. Pero, en Esparta, ¡todos están obsesionados con la guerra!” (De “El periódico de Grecia”-Ediciones B-Barcelona 2000).

Entre los valores elegidos por la mayor parte de los hombres tenemos la posesión de riqueza, el poder militar o económico y también la consecución de atributos personales. Enrique del Acebo Ibáñez y Roberto J. Brie escriben: “En todo grupo o sociedad se da un sistema de recompensas y castigos respecto de la obtención de bienes sociales, a saber: riqueza, prestigio y poder” (Del “Diccionario de Sociología”-Editorial Claridad SA-Buenos Aires 2006).

Por estas razones encontramos sociedades guerreras en las que se fomenta el militarismo, o sociedades religiosas en donde la clase social de los sacerdotes ocupa el lugar de mayor importancia. En épocas en que se valora excesivamente lo material, la clase social de mayor prestigio es la que posee mayores medios económicos. De ahí que, si más se valora a quienes más tienen, necesariamente se ha de valorar en menos a quienes poco poseen, por lo cual un gran porcentaje de gente vive una existencia poco feliz, no tanto por la carencia de bienes materiales, sino por estar incluido en la clase social inferior, o que la mayoría considera inferior. Bernard Barber escribió:

“En la Europa medieval, los papeles guerreros, gubernativos y religiosos se consideraban superiores, de suerte que aun los comerciantes más florecientes procuraban «ascender» a esos otros papeles. En China, a causa del sistema confuciano de valores, el guerrero no tenía más prestigio social que el comerciante o el artesano, y los papeles gubernativos, desempeñados por los eruditos con educación clásica de la clase acomodada, eran los más altamente valorados. Consecuentemente, en China el comerciante o el guerrero con éxito probablemente tratarían de «ascender» a la clase terrateniente desde el papel menos favorecido que ocupaban. Si no podían hacerlo ellos mismos, y en general no podían, por lo menos podían preparar a sus hijos para el papel más altamente valorado” (De “Estratificación social”-Fondo de Cultura Económica-México 1964).

Como ocurre en el caso de los individuos, una vez que se ha podido describir lo que el hombre es, debemos tratar de establecer una optimización para llegar a intuir lo que el hombre debe llegar a ser. En el caso de las sociedades, una vez que describimos lo que sucede en una sociedad libre (al menos en nuestra época actual), podemos intentar optimizarla hasta llegar a una sociedad que incluso podríamos adoptar como un objetivo a lograr. A tal sociedad podemos considerarla estratificada según el siguiente esquema:

a) Clase baja: pobreza asumida
b) Clase baja media: pobreza provisoria con el objetivo de llegar a la clase media
c) Clase media: trata de no bajar a la pobreza ni de subir a una riqueza extrema
d) Clase media alta: tiene como objetivo llegar a ser clase alta
e) Clase alta: busca superioridad económica, social, étnica o la que sea

En este caso hemos tomado como base para la descripción, no al nivel económico real y actual de un individuo sino, sobre todo, su mentalidad predominante. En todos los casos habría que agregar una componente de envidia y otra de comportamientos ilegales que pueden existir en todos los estratos sociales.

Si asociamos estos grupos sociales a las componentes afectivas de la actitud característica, encontramos a la clase baja como la consecuencia del predominio de la negligencia, tanto para trabajar como para pensar, mientras que en la clase media encontramos al individuo que, además de tener las ambiciones económicas normales (que le permiten seguridad y comodidad básicas) posee inquietudes de tipo cultural e intelectual. La clase alta, por el contrario, surge de la tendencia competitiva de quienes aspiran a estar en la cima de la sociedad, a veces a cualquier precio, por lo que se la puede asociar al egoísmo.

Por lo general, existe una tendencia a la aparición de conflictos entre los distintos estratos sociales, por lo que una sociedad sin estratos ni clases tiende a constituir cierto perfeccionamiento de la sociedad. Esta tendencia puede lograrse a través de una optimización de las ideas predominantes en la clase media, ya que la existencia de objetivos de tipo ético e intelectual lleva al individuo a sentirse un “ciudadano del mundo”. Desde el punto de vista de sus ideas, actúa como parte de la humanidad antes que sintiéndose parte de alguna clase social concreta dentro de su propia sociedad.

Si bien, al predominar ideas que contemplan valores éticos e intelectuales, no ha de cambiar el resto de las diferencias entre las distintas personas, es posible la preponderancia de esta hipotética clase única, constituida por el hombre universal, considerando ideas que actuarán como fuerzas de cohesión de mayor intensidad que todas las fuerzas de dispersión juntas. Recordemos que, lo que nos afecta, no depende tanto de las cosas mismas sino de la opinión que de esas cosas tengamos.

La personalidad de todo individuo es una mezcla de herencia genética y de influencia social, ya que ambas concurren en distintas proporciones para determinar el comportamiento característico de cada persona. Aun así, en muchos casos, el individuo está restringido por su medio social, ya que en cierta forma le impone ciertas pautas de comportamiento. Incluso, a veces puede romper esta influencia para mostrar su verdadera personalidad, algo que sucede cuando recibe algún estímulo que le permite lograr un salto social ascendente, por lo que se ha dicho: “si quieres conocer a alguien, dadle poder”.

Debido a la errónea descripción de la estratificación social por parte del marxismo, no sólo por ignorar la existencia de la clase media, sino por suponer que el nivel económico determina el comportamiento y las ideas de todo individuo, en lugar de ser las ideas las que determinan tanto el comportamiento como el nivel económico de las personas, tal ideología produjo una “estratificación social artificial” que condujo a la mayor división social posible promoviendo una serie de catástrofes sociales a lo largo y a lo ancho del mundo. Al suponer que en una sociedad libre existen sólo dos clases económicas, promueve su fusión, dando como resultado la sociedad comunista, compuesta por una clase dirigente y una clase dirigida, algo totalmente opuesto a lo que se predicaba. Mientras que las ciencias exactas producen descripciones de gran exactitud con poca influencia social, las ciencias sociales producen descripciones con elevado margen de error con una gran influencia social, tanto para bien como para mal.